En las últimas semanas, ha ganado relevancia la idea de que, para lograr una estabilidad económica a mediano plazo, Argentina debería adoptar un régimen bimonetario. Este sistema se define como la coexistencia oficial y legal de dos monedas, en este caso el peso y el dólar, que pueden utilizarse libremente para pagar bienes y servicios, realizar contratos, fijar precios y llevar a cabo actividades financieras como depósitos bancarios o préstamos. Esto permitiría a personas y empresas elegir qué moneda utilizar, en función de factores como estabilidad, confianza y/o conveniencia.



































