+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Área Metropolitana
  • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
  • Deportes
  • Política
    • Filtrado
  • Economia
    • Puerto negocios
    • Dolar Hoy
  • Educación
  • Salud
  • Información General
  • Clima
  • Regionales
  • Campolitoral
  • Internacionales
  • Actualidad Sabalera
  • Actualidad Tatengue
  • Arte
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Contenido Patrocinado
  • Clasificados
  • Agenda Cultural
  • Podcast
  • Servicios
  • Radios en vivo
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
  • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Videos
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
  • Opinión
  • Quienes Somos
  • Autores
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

Maximiliano Pullaro
Javier Milei
Colón
Unión
Capibaras XV

OPINIÓN

Veinte relatos posibles

Ayer caminé por el Ritz

19 – "Esplendor, misterio y ocaso del Edificio Plaza Ritz"

Ayer caminé por el RitzAyer caminé por el Ritz

Domingo 24.7.2022
 18:23
Seguinos en
Ricardo Dupuy
Por: 
Ricardo Dupuy

Yo, que presumía saber todo sobre el Ritz, ayer me di cuenta que no sabía nada. No bastó leer todo lo publicado, ni hablar largo y tendido con decenas de personas, algunas directas protagonistas, otras, ocasionales testigos.

Es posible que haya sido desmedido perturbar a mi familia llenando la casa de reliquias de todo tipo, vasos, fotos, documentos, manteles, maquetas. Por lo visto, tampoco fue útil pasar a diario por la puerta del edificio y detenerme a fotografiar detalles inadvertidos.

Me faltaba lo esencial, y ayer pude conseguirlo. Ayer caminé por el Ritz.

Alguien cercano pretendió consolarme diciendo que "esos son los gajes del oficio de escribir", imaginar escenarios y personas, conjeturar situaciones. Mas no dejo de percibirme como un poeta que escribió sobre el amor sin haber estado enamorado, o acaso, como un político que vive disertando sobre necesidades que nunca le tocó padecer. Un falso especialista, de alguna manera así me siento.

Ayer caminé por el Ritz desde abajo hasta arriba, metiéndome en todas las habitaciones, pisando cada peldaño, recorriendo pasillos, abriendo puertas y ventanas. Por más de una hora caminé por el edificio.

Y caminé con Wells, es que, en cierta forma, fue como jugar con la máquina del tiempo.

Mirá también

El fantasma que prefería ceviche de pescado

Hoy, en perspectiva, comienzo a notar algunas particularidades que tornan muy especial al Ritz. No hay modificaciones estructurales ni derrumbes desde que se inauguró en 1928. Muy poca gente transitó el edificio, especialmente los pisos superiores y, lo más impactante, es de los pocos casos en que una ruina, en perfecto estado, se encuentra en el medio de una gran ciudad, al paso de miles de personas que siempre lo han ignorado. Mágico contraste.

Ojalá me dé la prosa para ilustrar lo que ayer vi:

Ingreso por el portal de hierro; he ahí la escalera mecánica. Sobresale en medio del hall central. Tan prepotente como antinatural. Ella no puede ni quiere disimular que fue instalada para resaltar el contraste, lo viejo y lo nuevo. Un ramo de rosas en una tumba.

Alguien en los noventa decidió que había que privilegiar el marketing por sobre el estilo. Simbiosis arquitectónica tan de nuestro tiempo. Al margen de lo estético, sobrevive intacta, muy sucia por las palomas, pero congelada en el tiempo, tal cual se detuvo en el último de sus rutinarios recorridos.

La planta baja era lujosa, el mascarón de proa; pensada en tiempos del hotel para seducir al pasajero y cachetear el deseo del visitante ocasional. Fue inicialmente violentada cuando el BIR la cercó con mostradores, donde circulaba papel y dinero. Luego por el shopping, que la subdividió procazmente en once locales comerciales, y al fin por palomas y vándalos que rapiñaron y ensuciaron todo.

Mirá también

El BIR en el Ritz: Trozzo, Martínez de Hoz y la llegada de los tiempos oscuros

Pocos pasos al norte inicia su recorrido la otra escalera, la original, la de peldaños de mármol y barandas de diseño con pasamanos de roble; la eterna. Es la espina dorsal del edificio, comienza en planta baja y llega intacta al sexto piso. No dejo de imaginar los ilustres pasos que alguna vez la pisaron. Hoy sus huellas han sido cagadas por las palomas, metáfora cruel de nuestros tiempos.

En el segundo piso continúan los locales comerciales. Aún sobreviven grabados de marcas de lencería, prendas deportivas y nombres de comercios que alguna vez tuvieron el sueño corto de la venta segura. Mala experiencia el shopping Plaza Ritz.

Al fondo, hacia el este, se impone el gran ventanal con vidrios intactos que, pese a la turbiedad, llenan de claridad solar todo el piso. Este enorme tragaluz llega hasta el tercer piso. Su trabajada abertura curva bien puede observarse desde el exterior, calle 25 de Mayo, frente al Sirio Libanés.

El tercer piso mantiene rastros inconfundibles. Olores, texturas y colores impregnados. Allí funcionaba el patio de comidas, última planta ocupada por el shopping. Huellas de cocinas señaladas por surcos en pared de cañerías saqueadas, extractores desconectados con vestigios de grasa de hamburguesas, botellas de gaseosa y sillas plásticas rotas que publicitaban una marca de cerveza ya inexistente.

Imagen en la que puede apreciarse el tercer piso del Edificio Plaza Ritz, la última planta de las ocupadas por el shopping inaugurado en los años noventa. Allí funcionó un patio de comidas. Crédito: Fernando Nicola

En este mismo lugar funcionó el comedor del hotel. Sobre el ventanal del este, un piano que alguna vez pretendió tocar cierto concertista inglés de fama internacional, amenizaba las cenas de huéspedes que optaban por la carta del Ritz.

En el cuarto y quinto piso la nostalgia se corta a cuchillo. Aquí nunca dejó de existir el hotel Ritz. Es que a este nivel no llegaron los del shopping, y los del banco a duras penas. Hay no menos de cuarenta habitaciones, todas con baño privado. Algún desprevenido, como yo hasta ayer, puede suponer que por ser piezas que se dejaron de utilizar a inicio de los setenta deben encontrarse destruidas. Pues no.

Algunas llevan la marca de haber sido usadas por okupas o aventureros del porro (definición plasmada en la pared), pero todas se ven en buen estado. Como esperando ser barridas y pintadas.

Las decenas de aberturas de madera, con estilo propio de 1928, en muchos casos están rotas, arrancadas, corroídas por la humedad y por la falta de mantenimiento, pero casi todas siguen en pie, honrando la chapita que contiene el número de cuarto, firme en medio del dintel.

Sorprende la distribución de los espacios, hay un hall central desde donde salen pasillos sobre los que brota cada habitación. Muchas ventanas se abren hacia el interior, asemejándose a los conventillos.

Las habitaciones especiales son las que dan al oeste, es decir, a San Martín. Por supuesto que ingreso y me detengo largo rato en la habitación 421, está impecable. Al abrir la ventana a la calle no puedo evitar imaginar cómo habrá sido la Santa Fe que encontraban los hospedados. Hoy solo fachadas linderas y gente que va.

El quinto piso jamás fue transitado, y las habitaciones aún cuentan con rastros de las camas y mobiliarios olvidados al cierre, en 1972. Así quedó, tal como se planificó e inauguró en 1928.

Y, al fin se llega al plato fuerte, el sexto piso. Maravilloso y conmovedor…

Sexto piso del edificio, donde funcionaba el famoso comedor del Hotel Ritz. El ámbito más distinguido de la arquitectura del mismo, con su enorme salón, sus pisos de parquet y llamativos vitrós en cada ventanal. Crédito: Fernando Nicola

Al salir de la escalera me recibe un enorme salón, con pisos de parquet y vitrós en cada ventanal. Festejo sonriendo el ingreso al ámbito más distinguido de la arquitectura del Ritz.

Una ráfaga de viento que llega desde la terraza, al este, hace volar papeles amarillentos. Llega a mis pies un volante enmohecido del circo Sarrasani, obviamente me lo llevo para mi museo, algo querrá significar.

Apelando a la imaginación, cosa que me propuse no hacer hoy, visualizo el escenario presidiendo la velada, y en su entorno, cien mesas circulares vestidas con mantel blanco y riguroso centro de mesa de velas flotantes.

Al este, la gran terraza para el disfrute del aire fresco en verano y del tabaco negro en invierno. Al oeste, un balcón de diez metros con columnas y vitró multicolor, al mejor estilo Casa de Gobierno.

A regañadientes comienzo el descenso; un fuerte aroma dulce llega desde un lugar de tantos, por algún motivo arcano me hace lagrimear. Lástima que solo yo lo huelo.

(*) Para contactar al autor: ricardo.dupuy@yahoo.com.ar

Seguinos en
Sobre el Autor
Ricardo Dupuy
Por: 
Ricardo Dupuy
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Hotel Ritz
Edición Impresa

Además tenés que leer:

  • Veinte relatos posibles El fantasma que prefería ceviche de pescado
  • Veinte relatos posibles El BIR en el Ritz: Trozzo, Martínez de Hoz y la llegada de los tiempos oscuros
  • Veinte Relatos Posibles El fin del misterio o la verdad sobre los tres irlandeses
  • Veinte Relatos Posibles El misterio de los tres irlandeses (segunda parte)
  • Veinte relatos posibles El misterio de los tres irlandeses
  • Veinte relatos posibles ¿Cómo mueren los hoteles?
  • Veinte relatos posibles Brigada Palomita (segunda parte): Estofado de aves silvestres
  • Veinte relatos posibles Brigada Palomita: el fracaso de los halcones
  • Veinte relatos posibles Borges, el jesuita y el Ritz
  • Veinte relatos posibles El extraño caso de la habitación 421
  • Veinte relatos posibles | 8 - Esplendor, misterio y ocaso del edificio del Plaza Ritz Cocineros (segunda parte): El Oso Bolche, o 200 kilos de chef
  • Veinte relatos posibles Cocineros (primera parte)
  • Veinte relatos posibles | Esplendor, misterio y ocaso del edificio Plaza Ritz El fútbol y yo
  • Veinte relatos posibles | Esplendor, misterio y ocaso del edificio Plaza Ritz Posdata: Santa Fe es una muy hermosa ciudad
  • ESPLENDOR, MISTERIO Y OCASO DEL EDIFICIO PLAZA RITZ Perón en el Ritz
  • ESPLENDOR, MISTERIO Y OCASO DEL EDIFICIO PLAZA RITZ 100 años en 1000 palabras
TENES QUE SABER
Versiones encontradas sobre el ayatolá Alí Jamenei: Irán no confirma la muerte y crece la incertidumbre
Accidente fatal en San Jorge: dos muertos y un menor herido en la Ruta 13
Se suspendió el campeonato iraní: ¡Hay un solo futbolista argentino!
Cómo repercute el conflicto bélico en el deporte: ¿se juega la Finalissima?
Tensión extrema en Medio Oriente: el Estrecho de Ormuz entra en zona de parálisis tras los ataques cruzados

Te puede interesar:


  • Colón y Ferro empatan sin goles en Santa Fe
  • Lógico: Irán empieza a sentirse afuera de la Copa del Mundo
  • Alivio para una víctima del camillero estafador: cesarán los descuentos a su sueldo
  • Capibaras XV dominó de principio a fin y le ganó 54-12 a Cobras en Sauce Viejo
  • Fotos y videos: así se vieron los ataques en Medio Oriente
  • Versiones encontradas sobre el ayatolá Alí Jamenei: Irán no confirma la muerte y crece la incertidumbre
  • Accidente fatal en San Jorge: dos muertos y un menor herido en la Ruta 13
  • Se suspendió el campeonato iraní: ¡Hay un solo futbolista argentino!

Política

Transición " todavía inestable” Baja la pobreza en Argentina y crecen la informalidad y el estrés económico
A través de un comunicado Argentina respaldó la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán
En todo el país El Gobierno eleva el nivel de seguridad: refuerzan fronteras, embajadas y objetivos críticos por la crisis en Medio Oriente
Balance Controles policiales por cuidacoches en Santa Fe: 39 traslados y despliegue en zonas críticas
Poder Judicial Consenso para los nuevos ministros de la Corte Suprema de Santa Fe

Área Metropolitana

Santa Fe ciudad La histórica fuente del Palomar no se toca
Memorias, pasión y legado náutico Velas sobre el río: la estirpe de navegantes que marcó la historia santafesina
Clima Qué dice el pronóstico de este sábado en la ciudad de Santa Fe
Santa Fe ciudad Socavón en el Club Regatas: clausuraron un sector del predio por riesgo de derrumbe
Transporte urbano Nuevo valor del boleto en Santa Fe: cuánto costará y qué descuentos siguen vigentes

Sucesos

Golpe al microtráfico Tras denuncia de Chiarella detienen a una pareja con cocaína en Venado Tuerto
Tragedia Disparo fatal en El Chaquito: investigan la muerte de un jefe policial
Santa Fe Alivio para una víctima del camillero estafador: cesarán los descuentos a su sueldo
En zona de obras Accidente fatal en San Jorge: dos muertos y un menor herido en la Ruta 13
Detenido en Piñero Piden atención psiquiátrica para el narco santafesino Jorge "Turu" Mendieta

Información General

Panorama astrológico Horóscopo de hoy 28 de febrero de 2026
¿Innovación o extravagancia? Música para el más allá: lanzan una urna con parlante para reproducir playlists "eternas"
Boxer CT100 Una moto pensada para la movilidad cotidiana suma una nueva opción en el mercado argentino
Paro de 72 hs confirmado ASOEM endurece el plan de lucha y denuncia persecución en Sauce Viejo
Este viernes Murió Darío Lopérfido a los 61 años tras padecer Esclerosis Lateral Amiotrófica
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar