El refuerzo de las fuerzas federales en la ciudad de Rosario, concretada a inicios de semana por el gobierno nacional tras la balacera contra un supermercado de la familia política de Leo Messi, probablemente sea una de las últimas oportunidades que tenga la política para bajar los índices de violencia en la ciudad del sur, pero también en las ciudades más grandes de la provincia, antes de tener que tomar medidas extraordinarias.



































