Hay problemáticas que, por su persistencia, dejan de ser percibidas como urgentes. Se naturalizan, se vuelven parte del paisaje, se aceptan con resignación. La situación de la Ruta Nacional N° 34 en la provincia de Santa Fe es uno de esos casos. Pero naturalizar no es lo mismo que resolver. Y en materia de seguridad vial, naturalizar es, en los hechos, permitir que la tragedia continúe.


































