Luego de varios años de aplicar el denominado Sistema de División de Géneros en las listas de electores, la realidad nos demuestra que no es constitucional ni necesario. Los electores deben ser los ciudadanos y no está aclarado si el ciudadano debe ser mujer u hombre. Es una verdadera discriminación, en principio para las mujeres, que siempre son quienes más luchan por las igualdades de género, por lo que es raro que no hayan presentado un proyecto de ley, dada la experiencia adquirida, para que se elimine el concepto de "Una mujer, un hombre", o "Un hombre, una mujer". Esto es anacrónico, inconstitucional y, reitero, discriminatorio.






























