En pocas palabras, el debate se ocupó especialmente del proceso de selección mediante concurso previo a la decisión del Ejecutivo de enviar los pliegos de los ahora jueces comunitarios de pequeñas causas. De los 36 elevados se aprobaron 32. El punto es que según los radicales que proponen a Maximiliano Pullaro como candidato a gobernador no fue transparente la forma cómo se llevó a cabo, porque no hubo información pública sobre un orden de méritos para que haya las oportunas impugnaciones, porque en muchos casos se optó por nombres que (según las calificaciones del primer examen escrito) no tenían más que un pobre aprobado con 60 sobre 100 puntos, y porque en los nombres finales existen dirigentes cercanos o que militan en el justicialismo y en el socialismo en su mayoría. Debe decirse que las primeras críticas no fueron de ese sector de la UCR sino de un radical díscolo y un socialista que ya lo era desde mucho antes del fallecimiento del ex gobernador: Fabián Palo Oliver que sostuvo que fueron "amañados" los resultados y Rubén Giustiniani. Los dos, junto a la diputada Agustina Donnet, apuntaron con el inicio de noviembre esos cuestionamientos.