El 7 por ciento de inflación en el mes de agosto que el Indec informó la semana que pasó, no hace más que profundizar el malestar social producto de la pérdida del poder de compra de los salarios, pone de manifiesto las dificultades que tiene el gobierno para afrontar con algún tipo éxito lo que todos consideran es el problema que más preocupa a la gente y genera todo tipo de dificultades en el sector productivo al que, sin previsibilidad y precios estables, se le hace muy difícil mantener el ritmo de producción sin saber, por ejemplo, cuánto costarán los insumos el mes que viene.


































