"Así que yo celebro enormemente estar hoy anunciando que estamos poniendo en marcha ese gasoducto…" La furiosa ventolera que arruinó la prodigada puesta en escena presidencial, fue una metáfora. Una añoranza de viejas películas que alimentan el sueño recurrente de los patagónicos, como en la película de Agresti, pero en el drama real de la Argentina sin dólares ni energía para pasar el invierno.


































