Náutico El Quillá lució a pleno y la gente acompañó a la ilusión de los niños. Fue una verdadera fiesta del fútbol. Centenares de pibes de muy corta edad, le dieron el color a cada jornada con un gran despliegue futbolístico impresionante. Con un predio preparado para la práctica del deporte al aire libre, los días de disputa fueron un verdadero éxito y cada uno de los pibes lo disfrutó a su manera. En ese contexto, los ganadores de cada categoría festejaron con la tradicional vuelta olímpica que finalizó, en cada caso, con los aplausos de los familiares y amigos presentes en las tribunas que rodean el terreno principal.



































