Si las PASO del 12 de septiembre se caracterizaron por las demoras, la aglomeración de gente y las altas temperaturas que al mediodía generaron enojos y comentarios airados de la población que concurrió a las urnas, la de este domingo es una postal bien diferente. Es distinta la situación sanitaria por el Covid-19 también y ese dato, que se explica en la menor cantidad de contagios y pocas internaciones junto con un alto porcentaje de población vacunada, derivó en una flexibilización del protocolo sanitario. ¿El resultado? Filas muy cortas o ausentes en las puertas de los establecimientos habilitados para votar.



































