El equipo israelí que adquirió la provincia para inhibir de manera total la cárcel de Piñero en primera instancia, y la de Coronda, después, ya está en el país. Se encuentran en Aduana para su correspondiente proceso de nacionalización y se estima que a mediados de junio, estará en funcionamiento. Se trata de una herramienta fundamental para bloquear las comunicaciones que entablan internos alojados en esos penales – a pesar de que el uso de celulares está prohibido- con interlocutores que terminan ejecutando los planes criminales que se diseñan intramuros.

































