En el final de la gestión
Como lo han explicitado Luis Rodrigo y Mario Cáffaro, los periodistas encargados de la cobertura del acto de apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura, el mensaje de Hermes Binner fue un discurso de despedida. La Constitución no le da oportunidad de reelección al gobernador y la provincia está en pleno proceso electoral. En 20 días tendrán lugar las elecciones primarias, con una oferta electoral rica en calidad y cantidad de precandidatos para la Casa Gris y demás cargos que están en juego.
Cada gobernador al comenzar un mandato elige una entre las varias alternativas que ofrece la posibilidad de un gobierno. En general, las gestiones responden a un ideario pero también al momento que se da en el mundo, al devenir político y económico del país y a la situación de la provincia. Nada es sólo propia iniciativa; otros hechos obligan a rever planes y prioridades.
Binner eligió un camino que en muchas materias hizo escuela y promovió profundas transformaciones en la Justicia y en la Administración Pública. Valorizó la salud como un bien a custodiar y a la cultura como una oportunidad para vivirla; volvió una y otra vez sobre la situación en el campo laboral y ordenó la parte formal de la educación. Su gestión pudo haber elegido otras prioridades o haber escuchado más otras voces.
Ayer, el mandatario volvió a explicar qué fines lo guiaron. Seguramente, los postulantes del Frente Progresista profundizarán la senda, en tanto que los justicialistas y de otras expresiones políticas, según quién llegue a la Casa Gris, continuarán con lo realizado bien y buscarán imprimir otra impronta para “los faltantes” que encuentran en la gestión y que verdaderamente existen.
“Piensen como piensen, sean como sean, vivan dónde vivan, nos han acompañado, mostrado el camino y alimentado nuestra vocación de seguir transformando Santa Fe”, dijo Binner dirigiéndose al ciudadano común de la provincia, ya al concluir su mensaje.
El mismo reconocimiento y respeto merece el mandatario que dejará el cargo en diciembre, por haber sido fiel a las ideas que marcó siempre como emblemáticas, aun cuando no todas pudieron ser llevadas adelante o completarse.


































