La media sanción de 2024 no distinguía entre plataformas legales e ilegales a la hora de la limitación: prohibía la publicidad, promoción y patrocinio de los juegos de azar y apuestas en línea en redes, internet, televisión, radio, vía pública y cualquier soporte actual o futuro. Sumaba, además, prohibiciones específicas a los bonos de bienvenida, al auspicio de equipos o deportistas, al uso de marcas de apuestas para nombrar estadios o instalaciones deportivas, a la cartelería en campos de juego, a la difusión en recitales y festivales, y a la llamada Publicidad No Tradicional. También incluía de manera expresa a influencers, deportistas, famosos y figuras públicas.