Rosúa fue enfático en defender lo actuado por el ejecutivo tanto en materia reglamentaria como en el fondo de la cuestión. "No siempre el mejor exámen académico es el más indicado para el cargo. Hay perfiles que van más allá examen. No estamos votando un juez o un camarista para el fuero civil y comercial, estamos votando un camarista de ejecución penal con lo que significa tener el control carcelario" insistió el radical. "Estos jueces no responder a la política partidaria, responden a la política de seguridad". Antes de Farías, Malfesi (Somos Vida) insistió con el vicio sustancial de dos candidatos que no aprobaron el examen. El socialista, en tanto, repasó la autolimitación que hicieron los diferentes gobernadores a la hora de reglamentar el funcionamiento del Consejo de la Magistratura para luego marcar lo delicado que es designar un juez. "Pullaro está convencido que son los mejores y por eso defendemos pliegos" afirmó. Valoró el juego de poderes, el sistema complejo para designar jueces y los controles cruzados entre Legislatura, Ejecutivo y Poder Judicial. "En esta instancia se privilegia un perfil para defender una política que hasta hora es exitosa y que tuvo que ver con el desmadre que había en las cárceles. Hemos destituido fiscales que llegaron impecables en el concurso. Estamos convencidos y tranquilos de lo actuado por el Ejecutivo y por los pliegos", remató. A esa hora, ya con los pliegos votados, la mayoría de los senadores había abandonado el recinto de Diputados para ajustar la votación de la reforma previsional.