Entre los fundamentos, la autora recuerda que la primera cervecería se instaló en San Carlos Sud entre 1868/9 mientras que en 1912 nacía la actual Cervecería Santa Fe. "Más allá de esta tradición cervecera industrial, hacia finales del siglo pasado y principio del actual comenzaron a surgir las primeras microcervecerías en el país y en Santa Fe aparecen los primeros emprendimientos de cervezas caseras o artesanales. Las cervezas artesanales se expanden en Argentina a una tasa anual del 30%. El mercado es liderado por micro y pequeñas empresas que conforman un sector joven, dinámico, innovador, orientado a los mercados locales y atento a las nuevas exigencias de consumidoras/es con un mayor conocimiento y deseo por el consumo local", explicó. Subrayó que en el país "la producción de cerveza artesanal da sustento a cerca de 6500 familias y emplea a más de 50.000 personas en forma directa que en su mayoría forman parte de pymes. Cerca del 95% de la cerveza producida se consume en bares, restaurantes y otros comercios gastronómicos". Este fenómeno representa hoy apenas el 3% del total del mercado cervecero a nivel país, "lo que significa una oportunidad para seguir conquistando consumidores" y destaca que la actividad no solo se realiza en Santa Fe y Rosario sino en muchas localidades del interior donde se genera una gran variedad de estilos de cerveza. "Algunas de estas cervecerías han sido reconocidas a nivel nacional e internacional. Sin embargo, esto muchas veces no es suficiente para que los diferentes emprendimientos ofrezcan productos de calidad, sean sustentables, perduren en el tiempo y generen puestos de trabajo genuinos" acotó para fundamentar la necesidad de establecer un régimen de promoción.