-Estamos en la mitad de una pandemia y es la primera vez en la historia que se cierran las fronteras. Recuerdo que cuando Wado (De Pedro, ministro del Interior) me llamó para decirme "Alberto quiere cerrar las fronteras, averiguá cómo se hace" y reúno a personas con más de 30 años de trabajo aquí para resolver cómo actuar, todos me decían: "No sabemos, nunca se hizo". Argentina justamente se vanagloriaba de su apertura hacia el mundo, pero nos tocó un hecho inédito. El trabajo de Migraciones no es el de siempre, ahora el rol tiene que ver con quién entra y quién no; repatriar argentinos varados en el mundo y con inspectores migratorios que, en lugar de ver pasaportes como hacían antes, ahora tienen que coordinar y controlar cómo hacer para que los argentinos puedan volver a casa. Es un momento particular donde tenemos que hacer más de lo que corresponde.