Lo mismo pasó con la ahora, ex secretaria de Minería, Flavia Royón, perteneciente al riñón de otro mandatario provincial catalogado de díscolo, el salteño Gustavo Sáez. Dirigente que a la vez es muy cercano a Sergio Massa, el ex candidato de Unión por la Patria que junto al camporismo, mantiene más funcionarios en la administración de La Libertad Avanza. Una situación que el ex presidente Mauricio Macri viene reprochando y calificando de aspecto negativo dentro del gobierno libertario, y que considera que hay que revertir. La posibilidad de potenciar la alianza entre LLA y el PRO -a nivel legislativo y ejecutivo- está atada a la condición de eliminar, en particular, a quienes provengan del Frente Renovador, cuyo líder es considerado por el fundador de Propuesta Republicana como “el límite” para estrechar lazos y compromisos mayores en un posible relanzamiento gubernamental antes del 1 de marzo, cuando Javier Milei tenga que abrir las sesiones ordinarias ante una Asamblea Legislativa, que según vaticinan algunos de sus integrantes (tal el caso de Martín Lousteau) sería testigo nuevamente de un jefe de Estado hablando a la ciudadanía desde las escalinatas del edificio parlamentario y no en el recinto frente a los senadores y diputados de la Nación, a quienes Casa de Gobierno considera parte de “la casta” política que bloquea la gobernanza libertaria con el único objetivo de mantener sus privilegios.