La audiencia imputativa en el marco de la investigación para esclarecer el asesinato de Franco Demarchi, el joven de 28 años de Santi Spíritu que había viajado a Santa Fe a retirar una moto a través de redes sociales, develó una nueva irregularidad de la estructura policial. Según relató la fiscal Ana Laura Gioria, la persona con la que Franco se contactó y acordó la entrega de una moto Honda Tornado por 1.200.000 pesos, estaba detenida en una dependencia policial. El hombre de 32 años que terminó imputado como partícipe necesario por el delito de homicidio doblemente calificado, estaba preso en la Subcomisaría Sexta de esta ciudad, mientras pactaba la compra falsa con su víctima. Lo hizo, según el relato de la fiscal, a través de una línea que se registra a nombre de la madre pero que poseía el interno en su celda. La situación revela una irregularidad, porque así como la tenencia y uso de celulares está prohibida en las cárceles, también lo está para los detenidos en las comisarías y dependencias policiales. Así lo admitió a El Litoral, el ministro de Seguridad, Claudio Brilloni.




































