La Convención Constituyente funciona con mínimo personal de apoyo que incluso se advierte -con pesar- en el servicio de cafetería. Más de un convencional se acerca a un servicio destinado a periodistas donde hay agua e infusiones para tomar un café o un té. Pero tampoco hay personal de apoyo en el recinto y más de una vez, algún secretario de bloque o asesor debe buscar un proyecto ingresado por un convencional para llevarlo a la presidencia.


































