¿Es posible lograr que se "borren" de internet contenidos que determinados usuarios consideran perjudiciales para ellos, o cuanto menos bloquear su acceso? ¿Esto es aceptable o resulta violatorio del derecho a la libertad de expresión y el acceso a la información? ¿Cómo se conjugan en este caso los derechos individuales y los colectivos?

































