Por estas horas, la jueza María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo, a cargo de la investigación por el ataque a la vicepresidenta Cristina Fernández; están esperando que algunas respuestas surjan del análisis del celular Samsung que se le secuestró al acusado, Fernándo Sabag Montiel, que aún no se pudo abrir porque quedó bloqueado. Un dato desconcertante: apareció el mensaje “reseateado de fábrica”.



































