El avión venezolano-iraní que estaba retenido en Ezeiza dejó el país tras un año y ocho meses y se trasladó a los Estados Unidos, país que había solicitado que sea decomisado debido a la transferencia irregular por parte de la compañía aérea iraní Mahan Air a Emtrasur, filial de la empresa estatal venezolana Conviasa.


































