El 12 de abril pasado, la denuncia fue desestimada por la fiscal Karina Bartocci, de la Unidad de Violencia Institucional de la Fiscalía Regional de Rosario, en un escrito de diez carillas, que no ha dejado conforme a los Andriozzi. Presentaron luego su queja, para que la cuestión no pase al archivo, y porque esperan que alguna vez el asunto pueda ser resuelto en otra fiscalía regional, donde no exista una evidente proximidad de quienes deciden con los fiscales que cuestionan. Por ahora, todo sucede en el sur santafesino: el hecho a investigar, la denuncia y la investigación, todo puertas adentro del MPA que ha cambiado su titular en la regional, casí como en su conducción general en la provincia.