Capacidad técnica y consistencia política. La condición del equipo que debe reemplazar a Martín Guzmán, y posiblemente al titular del Banco Central y al jefe de Gabinete de aquí al lunes, es inalcanzable para un presidente que no toma decisiones -la peor decisión es la que no se toma- y una vicepresidenta que lo tortura sin tregua.


































