La media sanción en la Cámara de Senadores de la nueva Ley Orgánica de Municipios abrió una etapa clave para la puesta en marcha del régimen de autonomía municipal previsto por la Constitución de Santa Fe.
"La autonomía municipal requiere una ley que fije reglas generales y al mismo tiempo respete la capacidad de cada ciudad para legislar, administrar y conducir sus propios asuntos. Ese fue el criterio que orientó nuestra participación en todo el proceso", señaló Pirola.

La media sanción en la Cámara de Senadores de la nueva Ley Orgánica de Municipios abrió una etapa clave para la puesta en marcha del régimen de autonomía municipal previsto por la Constitución de Santa Fe.
En ese marco, el senador por el departamento Las Colonias y presidente del bloque justicialista, Rubén Pirola, señaló que el texto aprobado recoge criterios impulsados por su bancada durante el proceso legislativo y destacó el diálogo sostenido con actores del territorio como base para construir esa posición.
Según explicó el legislador, la mirada que el bloque llevó al debate partió de una idea central: que la ley debía establecer principios claros para el funcionamiento del régimen autónomo sin restringir la capacidad de cada municipio para ejercer sus atribuciones en la gestión de los intereses locales.
“La autonomía municipal requiere una ley que fije reglas generales y al mismo tiempo respete la capacidad de cada ciudad para legislar, administrar y conducir sus propios asuntos. Ese fue el criterio que orientó nuestra participación en todo el proceso”, señaló Pirola.
Durante el tratamiento del proyecto, los senadores justicialistas remarcaron coincidencias relevantes entre el texto finalmente aprobado y los lineamientos que habían propuesto previamente.
Entre ellos, aspectos vinculados a la transferencia de competencias y servicios provinciales, el ejercicio del poder de policía municipal, la prestación de servicios públicos, la planificación territorial, la protección del patrimonio cultural, el desarrollo productivo local y las políticas vinculadas a seguridad y convivencia.
Para Pirola, esas coincidencias reflejan un trabajo legislativo que incorporó aportes de distintos sectores y permitió avanzar en un marco institucional capaz de ordenar la implementación de la autonomía municipal.
“El texto que obtuvo media sanción recoge parte de los criterios que planteamos durante el debate. Ese reconocimiento a distintas miradas fortalece el resultado final y le da mayor consistencia a la ley”, afirmó.
El senador destacó además que la posición que sostuvo durante el tratamiento del proyecto se construyó a partir de un intercambio constante con quienes están directamente vinculados al funcionamiento de los gobiernos locales.
“Las definiciones que tomamos en este debate se nutrieron del diálogo con intendentes, presidentes comunales, equipos técnicos, instituciones y representantes de nuestras comunidades. Son ellos quienes conviven todos los días con la realidad municipal y quienes conocen con precisión qué herramientas necesita el territorio”, sostuvo.
Al mismo tiempo, el legislador señaló que el bloque justicialista dejó planteadas algunas observaciones sobre determinados aspectos del diseño institucional propuesto en la norma. Entre ellas mencionó la organización del régimen municipal según cantidad de habitantes y la diferenciación entre comisiones municipales y concejos municipales, una estructura que —según indicó— no surge de manera directa del texto constitucional.
También consideró que cuestiones vinculadas a los sistemas de control institucional, la rendición de cuentas y la administración financiera municipal podrían haber tenido un desarrollo más amplio dentro del proyecto.
“En todo proceso legislativo aparecen coincidencias y también diferencias. Lo importante es que el debate permita construir una base institucional sólida para el funcionamiento de nuestros gobiernos locales”, expresó.
Finalmente, Pirola valoró el proceso de trabajo que precedió a la media sanción de la ley, marcado por reuniones, consultas y discusiones entre los distintos bloques legislativos y con actores del ámbito municipal.
“Las leyes que organizan la vida institucional de nuestras comunidades tienen más fuerza cuando nacen del diálogo con quienes las van a aplicar. Ese fue el espíritu con el que participamos en este debate”, concluyó.




