- La verdad es que no lo alcanzo a dimensionar. Hoy, cuando votábamos los últimos artículos de las cláusulas transitorias, había muchos que decían, "vamos a extrañarnos", porque fue un proceso muy virtuoso que se llevó adelante en 9 meses en la provincia. No lo soñé, no creí que lo íbamos a lograr porque muchos gobernadores lo habían pretendido llevar adelante. Como lo dijimos en ese momento que tenía que ser un proceso autónomo de la Legislatura de la provincia de Santa Fe, que lo debatió y encontró los acuerdos. Fue un buen momento del Ejecutivo donde había un entendimiento muy grande con muchos actores de la oposición: el ex gobernador Omar Perotti acompañó esto como un hombre de Estado, también lo hicieron algunos legisladores y se logró una mayoría. Quiero destacar la figura de Fabián Bastia, de Joaquín Blanco, del presidente de la Convención Constituyente, Felipe Michlig. Pero también a algunos actores que aportaron muchísimo en este proceso de reforma: a Diego Giuliano, Rubén Pirola, Armando Traferri, Marcelo Lewandowski, que era una persona con la que no había tenido mucho diálogo. Y más allá de que muchas cosas las acompañó y muchas no, trabajaron y pusieron sus argumentos e ideas en pos de tener una nueva Constitución. Y fue una prueba muy importante para Unidos para cambiar Santa Fe, porque este frente es diverso, heterogéneo, va de la centro izquierda al centro derecha; tenía muchas diferencias en temas importantes. Sin embargo, sintetizamos con el resto de las fuerzas políticas. Siento mucho orgullo porque lo logramos, porque hacía 63 años que esto no se podía dar y que muchos lo habían intentado. Aquí hoy contaban que (Victor) Revigio intentó reformar la Constitución, (Carlos) Reutemann, (Jorge) Obeid, Hermes Binner, Antonio Bonfatti, Miguel Lifschitz, Omar Perotti. Yo, particularmente, no mandé ningún mensaje, pero fui parte de este proceso. Fue una ley de reforma que nace en la Legislatura, no desde el Ejecutivo. Pero fui un actor central, fui candidato porque entendía que teníamos que defender valores para tener esta Constitución. Y hoy estoy convencido de que alumbra una nueva Constitución muy buena en donde se consolida una justicia independiente, menos poder para el Ejecutivo y paradójicamente yo que soy gobernador y mi frente que construyó una mayoría cede el poder a la sociedad y a las instituciones y eso no es común en Argentina, ni es común en las democracias de América Latina.