“Ahorra resta esperar si achicamos los diez puntos abajo que tenemos en la provincia de Buenos Aires y le sumamos unos puntos más al empate técnico que vemos a nivel nacional, eso nos permitiría ganar, pero nuestro objetivo es tener mayor poder de fuego en el Parlamento”, expuso uno de los hombres vinculados al armado electoral libertario en todo el país, que cuando este diario le preguntó, qué pasaría en el caso de una derrota, sonrió y aseguró, “eso no va a pasar, pero llegado el caso hipotético de que sí pasara, no cambia nada. Después del 10 de diciembre haremos las reformas que faltan y seguiremos teniendo el aval de occidente, que para nosotros es Estados Unidos, Israel, Italia, y otros países europeos que requieren de nuestros productos y recursos. Si me preguntás por China, te digo que seguiremos como hasta ahora, sosteniendo el multilateralismo a escala internacional, protegiendo siempre los intereses argentinos, que es para lo que nos votaron, más allá de las elucubraciones que hacen los socialistas argentos, que intentan engañar al ciudadano diciendo que nosotros rifamos la soberanía y no sé cuantas pavadas más. La gente ya los conoce y sabe que volver a ese camino de alianzas con dictaduras como Venezuela, Cuba, Rusia o Nicaragua, es algo que no solamente atrasa, sino que forma parte de un entramado al que nuestro país nunca perteneció. Ni Perón transó con esa escudería fantasma, pero bueno, esa es parte de la batalla cultural que hay que seguir dando”, remató el dirigente de la fuerza violeta que, entre otras cosas, tiene el compromiso ineludible de que su gestión empiece el proceso de aceleración de la economía, que el propio Milei prometió desde el comienzo de su mandato.