La denuncia contra ambos fiscales fue presentada en octrubre de 2022 por el ex comisario Ernesto Andriozzi, quien entiende que para el allanamiento sencillamente se "falsificó" la transcripción de una conversación captada por una investigación judicial en la que se "agregó" su nombre, apellido y apodo. El propósito de esa supuesta maniobra fue "engañar" a un juez, y que así se libre una orden de allanamiento sobre su vivienda, donde también fue revisado y tomado material del estudio jurídico de su hija, Evelyn, una abogada penalista que actúa como su representante en el caso. Ella sostiene que la jueza fue víctima del accionar de los fiscales, ya que debió resolver sobre un extenso escrito en muy poco tiempo y que su queja es contra el proceder de los fiscales, no de la magistrada que materialmente no pudo verificar el audio original y la transcripción.