En el trascendente convenio que firmaron los gobernadores Pullaro y Figueroa, el jueves en Neuquén, hubo un primer acuerdo. Pullaro estaba con saco y corbata. Cuando llega el gobernador patagónico, de impecable traje pero sin corbata, exclama: ¡Maxi! ¡Te viniste muy elegante, con corbata! Luego de estrecharse en un afectuoso abrazo, y de unas pocas palabras entre ambos mandatarios, el santafesino se saca la corbata. ¡Listo, nos ponemos de acuerdo!, dijo. De inmediato, lo imitaron las autoridades de ambas provincias y así todos parejitos...sin corbata.

































