Son las ventajas de tener mayorías propias en ambas cámaras legislativas, ventaja que tuvo el justicialismo en las gestiones de Víctor Reviglio más las dos de Carlos Reutemann y las de Jorge Obeid. No obstante, allí empezaron a observarse grietas que el sistema electoral de Ley de Lemas fue potenciando en la etapa legislativa. Unidos es una coalición de una docena de partidos políticos con un compromiso expresado en una serie de puntos y que Pullaro apuró en esta primera etapa de su gestión para lograr sancionar temas que venían estancados en el debate parlamentario desde hace varios años como la adhesión a la ley de desfederalización en materia de estupefacientes. Desde el 14 de diciembre en que empezaron a sesionar las cámaras, fueron saliendo leyes de fuerte impacto institucional coronado el primer jueves de enero con una profunda reforma al funcionamiento del Ministerio Público de la Acusación para empoderar a la figura del fiscal general, hoy encarnado en María Cecilia Vranicich alguien que no fue ajena al armado de las instituciones para poner en marcha el nuevo procedimiento penal en la provincia durante la gestión de Hermes Binner cuando la Legislatura dictó esos instrumentos, no sin fuertes discusiones parlamentarias: MPA, Defensa Penal, Colegio de Jueces; transición, mediación, fueron todo un paquete de reformas judiciales que se plasmaron en el primer gobierno del Frente Progresista y que la segunda gestión, la de Antonio Bonfatti, fue poniendo en marcha.