Con una cantidad de tutelados activos que supera, incluso, a toda la población carcelaria de la provincia, el Patronato del Liberado intenta cumplir con la función que le asigna la ley a pesar de la escasez de recursos y de una estructura que quedó marginada de los cambios que implicó el nuevo sistema penal. "Encontramos un Patronato muy debilitado", había dicho días atrás el propio ministro de Seguridad, Claudio Brilloni, a propósito del alto índice de reincidencia – 85% según el Ministerio Público de la Defensa- de los condenados que recuperan la libertad. El Patronato tiene en esa instancia la función social de contener y acompañar al liberado para que pueda lograr su reinserción social, pero tiene asimismo la responsabilidad de controlar las instancias de libertades condicionales y transitorias.

































