Omar Perotti interpretó que Miguel Lifschitz pateó el tablero en el marco de la transición. El gobernador anunció este jueves que finalmente sería su gestión la que elaboraría y enviaría a la Legislatura el proyecto de presupuesto provincial 2020. No había sido eso lo acordado con su sucesor. Hace exactamente un mes, en conferencia de prensa, el líder socialista contaba a los medios que a pedido del gobernador electo, decidía ceder el armado del proyecto a la nueva administración. “Nos parece razonable”, sostenía Lifschtiz, para fundamentar el acuerdo al que había llegado con el dirigente rafaelino. Por ello, volver sobre esos pasos, fue para Perotti una sorpresa y una demostración cabal de que no hay voluntad política, ni tiene sentido, avanzar en la transición. “Fue la gota que colmó el vaso. La situación del país y de la provincia requerían otro tipo de actitud. Es lamentable que se falte a la palabra”, se quejó el gobernador electo, en diálogo con El Litoral. “Es una estrategia para dificultar y obstaculizar a nuestra gestión sin reparar en que, en realidad, están perjudicando a todos los santafesinos. Lo que hizo (Lifschitz) es una fiel expresión de lo que hay que dejar atrás; una expresión de la vieja política. El gobernador no cumple la palabra y por lo tanto, no hay margen para seguir con la transición”, advirtió. Para el futuro mandatario, “no hay voluntad ni buena fe; no hay vocación para hacer una transición seria. Sólo, intención de desgastar a los interlocutores”.



































