Después de un año y medio, volvió la presencialidad plena a las escuelas de la provincia. Pero el retorno fue con matices y cierta disparidad. Hubo establecimientos que no llegaron a organizarse, y otros a los que les fue imposible adaptar sus instalaciones. Sin datos concretos todavía porque tanto las entidades sindicales como el Ministerio de Educación tenían a mitad de camino diversos relevamientos, la fotografía que se obtenía este lunes por la mañana daba cuenta de una realidad disímil. En muchas instituciones y con el aggiornamiento de los protocolos, pudo volver el ciento por ciento del alumnado, devolviéndole a niños, niñas y adolescentes la posibilidad de reencontrarse con sus pares después de diecisiete meses.
































