En la semana en que se extinguieron sus facultades extraordinarias nacidas de la Ley Bases, el gobierno nacional dictó dos decretos que producen cambios profundos en el sector energético, de dimensiones tan importantes como las que en la década del '90 crearon el actual sistema, privatizaciones y regulaciones mediante. En rigor, junto con las compañías llegadas desde el exterior para gestionar agua, cloacas, gas, generación, transporte y distribución de la energía eléctrica (la Epe fue una excepción), se pusieron también en marcha unos inéditos marcos regulatorios y entes de control.





































