Mientras en las adyacencias de la Estación Belgrano un gran despliegue policial cubrió la llegada progresiva de los cancilleres y Jefes de Estado de las distintas delegaciones, la “Cumbre de los pueblos por la integración regional” no tuvo más que un par de camionetas y agentes de seguridad apostados en la entrada de la sede de Festram.





































