La nueva Constitución de la Provincia de Santa Fe, que alumbrará la Convención Reformadora 2025, deja por fin sin efecto una de las cláusulas más controvertidas de la norma fundamental, vinculada a la configuración del Poder Legislativo. Que no solo encuentra respaldo en lógicas históricas de por sí polémicas, pero además anacrónicas y a contrapelo de las doctrinas hoy imperantes sobre representación democrática, sino que a la vez ha dado lugar a dinámicas paradójicas, en el marco de las reformas electorales de los últimos años.


































