Finalmente, después de más de treinta años de haber iniciado el trámite y obtenido el beneficio, Armando Luis Drago decidió jubilarse. Drago integraba la Cámara de Apelación Civil y Comercial de la ciudad de Santa Fe, y su caso había sido planteado públicamente por el gobierno provincial como una suerte de "paradigma" para retratar la conducta de muchos integrantes del Poder Judicial que "especulaban" con la solicitud del beneficio jubilatorio, pero permanecían en la condición de activos.


































