Todas las semanas hay un tema de la política nacional que predomina sobre otros y el de los alimentos almacenados en dos galpones (uno en Buenos Aires y otro en Tucumán), viene dominando la agenda desde hace varios días. Primero de manera subterránea, cuando asomaban las primeras denuncias públicas por miles y miles de kilos de productos sin repartir a la par que se suspendía la ayuda alimentaria a comedores, y luego, ya de manera más abierta, a partir de la intervención del juez Sebastián Casanello que ordenó al gobierno nacional que presente un plan de distribución de los materiales acopiados.


































