El mercado global de granos atraviesa una nueva fase de volatilidad, con el trigo como principal protagonista. La escalada del conflicto en Irán, con señales de mayor duración y estancamiento en las negociaciones, volvió a tensionar los mercados energéticos, elevando el precio del petróleo y reintroduciendo una “prima bélica” en los commodities agrícolas.



































