La autopsia de la joven Gabriela Fernández Colombo, quien fue enterrada por su hermano, se terminó de realizarse ayer por la mañana, cuando fuentes judiciales señalaron que habría muerto por sofocación.
Sin embargo, no se conocen demasiados detalles respecto del caso, teniendo en cuenta que recién ayer en las últimas horas de la mañana se conoció la noticia. Lo cierto es que se descarta la teoría de que haya sido enterrada viva, ya que no presentaría restos de tierra en las vías respiratorias.
El único imputado es Juan Alejandro Baltazar Almaraz (28), quien se presentó el miércoles pasado espontáneamente en la comisaría y declaró el hecho dando cuenta que, 13 días atrás había encontrado sin vida el cuerpo de su hermana, Gabriela Alejandra Soledad Fernández Colombo (22) el cual estaba pendiendo de un cable atado a su cuello y sujeto a una horqueta de un árbol.
Las pericias se realizaron a lo largo de cinco días, habida cuenta del estado de putrefacción que tenía el cuerpo, lo que hizo complicado conocer los motivos del deceso, por lo que recién ayer los médicos forenses determinaron el resultado.
Fuentes oficiales señalaron que, Almaraz se vio sorprendido por el hallazgo de su hermana sin vida, luego procedió a hacer una excavación y enterró el cadáver sin dar aviso a nadie, precisando además que tuvo guardado el secreto durante 12 o 13 días, sin embargo hace una semana se lo habría confesado a otras personas, quienes al tomar conocimiento del hecho serían las que lo aconsejan y obligan a hacer la correspondiente denuncia policial.
Las primeras fojas de la causa descansan hoy en el Juzgado en lo Penal de Instrucción de la localidad de Melincué, a cargo de la jueza interviniente Elizabeth Mangini, junto al fiscal Pozzi quienes, teniendo en cuenta los resultados de la necropsia, posiblemente realicen el cambio de carátula.



































