“Esta obra no solo garantiza una mayor conectividad entre las rutas, sino que también representa un avance para el sector productivo y el desarrollo económico de la región”, resaltó el intendente, Gonzalo Braidot, al referirse a la iniciativa que contempla la construcción de un camino de ripio de más de seis kilómetros que unirá de manera eficiente dos rutas claves en el distrito: la Ruta Nacional 11 y la Ruta Provincial 31.





































