Hace un siglo, pilotar un avión era una tarea riesgosa. Las aventuras de los pioneros hermanos Wright todavía estaban demasiado cerca en el tiempo. Y surcar los cielos en las máquinas de aquel entonces tenía una carga de aventura y de romanticismo mucho más cercana a los exploradores del siglo XIX que a los actuales y ultra capacitados aeronautas.


































