Luis Verón
Tuvo como objetivo abordar en profundidad su biología y establecer acciones para su conservación. Se desarrolló el pasado viernes en el Centro Integrador Comunitario, y estuvo dictado por personal de la subdirección de Ecología del Ministerio de la Producción.

Luis Verón
Bajo el título “Aguará guazú: biología y acciones de conservación en la provincia de Santa Fe”; se desarrolló una jornada de capacitación el pasado viernes en el Centro Integrador Comunitario y estuvo dictado por personal de la subdirección de Ecología del Ministerio de la Producción.
La propuesta estuvo dirigida a fuerzas de Seguridad, personal de comunas y municipios, docentes, médicos veterinarios y público en general; y surge del compromiso asumido durante el Taller nacional de aguará guazú, organizado en octubre de 2017.
Características
El Aguará Guazú, también llamado lobo de crin, zorro potrillo, aguará grande o doradillo, es el cánido más grande de Sudamérica. Se trata de un animal de tamaño grande que supera regularmente los 1,5 metros de largo total, desde la punta del hocico a la punta de la cola, con una masa corporal de 19 a 30 kilos aproximadamente. Característicamente posee una crin negra de unos 50 a 55 centímetros. Las patas son negruzcas y el manto en general es pardo naranja.
En Santa Fe se distribuye principalmente en el centro-norte de la provincia, teniendo mayor presencia en los bajos submeridionales. Típicamente ocupa hábitats abiertos: sabanas, palmares, márgenes de bañados, esteros y monte abierto.
El aguará guazú es un animal que tiene una amplia dieta: generalmente se alimenta de pequeños animales como mamíferos (cuises, armadillos, mulitas y peludos), reptiles (lagartos y serpientes), anfibios (ranas), aves, peces, frutos nativos y raíces. La dieta varía en relación a la disponibilidad de la estación.
Especie protegída
En nuestra provincia su estado de conservación es vulnerable, debido a las colisiones en ruta, la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Por este motivo no solo está protegido por la Ley provincial de fauna N° 4830, sino que además ha sido declarado Monumento Natural desde el año 2003 mediante la Ley provincial N° 12.182.
Desde hace varios años, se viene desarrollando un arduo trabajo entre la subdirección de Ecología del Ministerio de la Producción, el Ministerio de Medio Ambiente y el Museo Provincial de Ciencias Naturales “Florentino Ameghino”, en torno a la conservación de esta especie.
En el centro de fauna Granja la Esmeralda, dependiente del Ministerio de la Producción, se rehabilitan ejemplares que han sido encontrados en áreas urbanas e ilegalmente en cautiverio, junto con otros traumatizados por colisiones.
Aquellos que se logran rehabilitar, reuniendo las condiciones sanitarias y comportamentales propias de la especie, son identificados mediante un chip subcutáneo que lleva un número único como si fuera su DNI y luego son liberados en ambientes naturales. Paralelamente, el museo “Florentino Ameghino” le asigna un número que forma parte de un registro provincial de la especie e incluye ejemplares encontrados muertos, así como también los avistaje en áreas naturales y los que ingresan a la Granja La Esmeralda.





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