Esta semana se llevó a cabo la destrucción de 100 escapes de motocicletas secuestradas en la ciudad de Casilda. Son aquellos dispositivos adulterados que generan detonaciones y perjudican a todos los vecinos. “Es una parte del cumplimiento del deber, hay ordenanzas que son bastantes claras. Obligadamente tenemos que destruir los escapes que no son legales. Casilda no es una pista de carrera”, expresó el intendente Guillermo Franchella, en diálogo con el Litoral.





































