La flamante asunción de autoridades en el Sindicato Unidos de Portuarios Argentinos (Supa) de Puerto General San Martín puso punto final a dos largas historias en el Cordón Industrial del sur santafesino. Una, la de la hegemonía de Herme “Vino caliente” Juárez, que este año intentó mostrar signos de vitalidad pero cuya influencia quedó totalmente sepultada. La otra, la de la intervención del gobierno nacional en un ámbito exclusivo de los estibadores, que luego de dos años recuperaron sus entidades emblema: el gremio y la cooperativa.































