“La situación es indescriptible”. La frase sale de la voz Analía Vicentín, presidenta de la UOCB (Unión de Organizaciones de Pequeños Productores de la Cuña Boscosa y los Bajos Submeridionales). Residente en Espín, un pueblo de unos 300 habitantes en el departamento Vera, vive en una región con una sequía que ya comienza a afectar a las personas además de los animales. “Es triste lo que está pasando. En la zona uno está habituado a los períodos de seca, pero no de esta magnitud”, agrega. El fenómeno de La Niña (iniciado en septiembre de 2020), que en Sudamérica implica lluvias muy limitadas, hace estragos en esta área del norte santafesino.

































