Según datos de 2015 publicados en la revista JAMA, cada año nacen alrededor de 25.000 niños prematuros en Europa, de los cuales sobreviven entre el 25 y el 75% de ellos, en función de las semanas de gestación. De estos, la mayoría tienen secuelas de por vida, algunas muy graves, que pueden afectar su desarrollo cognitivo, cardiovascular y respiratorio, entre otros.
































