El jabón se convirtió en el primer arma de destrucción del mortal coronavirus... y lo sigue siendo. De hecho, contra Ómicron y su prevalencia en la boca, la saliva y la garganta, el jabón vuelve a la primera línea, esta vez en forma de colutorios y enjuagues bucales. Así lo han demostrados los trabajos del grupo de investigación de la Universitat de València que lidera el catedrático de Bioquímica y Biología Molecular Ismael Mingarro.































