Más de una vez se habrá escuchado de parte de las autoridades sanitarias la expresión: “El frío no será un aliado en la lucha contra el coronavirus”. Pero, ¿qué explicación científica esconde esa frase? Que el SARS-CoV-2 —o coronavirus—, como otros virus, podría persistir más tiempo en el ambiente durante temporadas de bajas temperaturas. Se estima que a 4°C, duraría varios días. Además, las partículas del virus conservarían por más tiempo su capacidad de infección cuando un portador deja sus microgóticulas nasales en, por ejemplo, superficies lisas (vidrio, plástico o acero).



































