En la misma línea, advirtió sobre el abuso de los antibióticos, tanto los consumidos en forma directa como indirecta, por ejemplo, a través de la ingesta de pollos a los que se suministran esas mismas drogas para asegurar, a través de su buena salud, una óptima renta económica. Con estos procedimientos, “esas bacterias, que son las mismas que atacan a los humanos, se vuelven más resistentes”, razonó. Y sintetizó: “Hoy vivimos en un mundo en el cual todos nos relacionamos, las últimas epidemias tienen que ver con nuestro vínculo con el medio ambiente, como la gripe porcina, la gripe aviar, el murciélago del Covid-19, la viruela del simio; entonces, si no empezamos a mirar a la salud en su integralidad, contemplando el medio ambiente, vamos a tener problemas. No sabemos cuál será la futura pandemia, que puede ser la viruela M o cualquier otra, pero seguro que habrá otra, porque no hemos cambiado nada en nuestra relación con el medio ambiente”.